sábado, 19 de enero de 2013

La Siberia Extremeña (Badajoz): Garbayuela, Siruela y Talarrubias



La Siberia Extremeña, situada al Noreste de la provincia de Badajoz, es una de las comarcas más bellas de esta provincia, albergando una importantísima riqueza natural. En el video, además de parte del territorio de los pueblos de Garbayuela y Siruela, se muestra Puerto Peña, un magnífico paraje situado junto al embalse de García Sola (río Guadiana), perteneciente al término municipal de Talarrubias.
Garbayuela es una bonita localidad situada al abrigo de la Sierra de Mirabueno, cercano al límite provincial con Ciudad Real. Parte de las imágenes fueron tomadas desde esta sierra, que tiene su continuación en la sierra de los Villares y la de Santa Catalinala, terminando majestuosamente en Puerto Peña mediante una amplia cresta rocosa que alberga multitud de fauna, sobre todo ornitológia. Destaca la presencia de cigüeñas negras, buitres leonados, búhos reales y alimoches. Este lugar forma parte de una Zona de Especial Protección para aves (Z.E.P.A) con el nombre de "Puerto Peña y los Golondrinos". En lo alto de la sierra de los Villares podemos contemplar la caseta de vigilancia para la prevención y lucha contra incendios forestales, un magnífico lugar desde el que observar parte de la comarca de la Siberia. También posee Garbayuela sus zonas de dehesa en las que encuentran su alimento el gando ovino y vacuno principalmente. Destacan en la umbría extensos pinares de pino piñonero principalmente.
Siruela por su parte es una localidad de mayor población situada a los pies de la sierra que bajo el nombre de "Sierra de Siruela" se ha constituido como Z.E.P.A. A parte de su sierra, posee extensas zonas adehesadas en las que la oveja se destaca como el elemento principal del paisaje.
Otros paisajes típicos de la Siberia que no se muestran en este video son sus grandes pantanos y extensos pastizales. Estos últimos en cuentran su máximo desarrollo en la vecina comarca de la Serena, en la cual se encuentra el área más extensa de pastizales de la Península Ibérica así com del Oeste de Europa.
La Siberia Extremeña, una comarca olvidada en el pasado se muestra ahora como un magnífico lugar donde observar, conocer y preservar parte del importante patrimonio natural de Extremadura. Algunos de sus pequeños pueblos, en los que el ganado, los aprovechamientos forestales, el cultivo del olivo, la apicultura y la construcción son la principal fuente de trabajo de sus gentes; son en ciertos casos, un ejemplo de vida en concordancia con su entorno natural, muy diferente al de las grandes aglomeraciones urbanas. Las deforestaciones del pasado y plantaciones de especies alóctonas como el eucalipto, se sustituyen en la actualidad con amplias zonas de reforestación de alcornoques, encinas, quejigos, pinos y otras especies autóctonas mas acordes con el medio. Todas ellas protegidas por un amplio dispositivo de prevención y lucha contra incendios forestale; ya que en esta comarca se concentra el mayor número de medios y personal de Extremadura que desempeña estas labores. Por todo ello, podemos decir que esta comarca se encuentra "más cerca del equilibrio"; ese hipotético equilibrio con el medio natural, que en muy pocos sitios podemos encontrar actualmente.

Caso Bárcenas: El PP niega sobresueldos en negro, Rajoy calla y la calle grita frente a la sede del partido

Sobres

El Partido Popular vivió un viernes negro y convulso desde primera hora de la mañana, cuando el diario El Mundo publicaba que el extesorero del partido, Luis Bárcenas, habría pagado sobresueldos en dinero negro a parte de la cúpula del PP durante años. De inmediato, los miembros más destacados de la formación cerraron filas en torno a una consigna clara: "No nos consta".
La primera en pronunciar una de las frases más repetidas del día fue la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. "No me consta de ninguna manera que eso se haya producido en mi etapa como secretaria general" ni "con anterioridad", eso "se lo puedo decir tajantemente", señaló en una entrevista en la Cadena Cope. Posteriormente, Cospedal fue un poco más allá al asegurar en la Intermunicipal que se celebra en Almería: "En el PP, el que la hace la paga y cada uno aguanta su vela".
La misma línea siguió poco después Javier Arenas, vicesecretario de Política Autonómica y Local, quien subrayó que no le "consta en absoluto" que durante su etapa en la dirección nacional del partido se hayan producido "pagos de sobresueldo a través de ese dinero conocido como B". También la vicepresidenta del Gobierno,Soraya Sáenz de Santamaría, negó tener conocimiento alguno del asunto: "Ni vi, ni se me ofreció ni se me dio ningún sobre con dinero".
UNA SALA EN GÉNOVA
Por su parte, Mariano Rajoy sigue guardando silencio y fuentes del partido aseguran que está "extraordinariamente tranquilo", aunque se prevé que este sábado intervenga en la Intermunicipal y se refiera a un asunto que, muy probablemente, no terminará este viernes y traerá larga cola. Pese a ello, el vicesecretario de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano, ha descartado que su partido vaya a realizar otra investigación interna porque, según ha recordado, "ya se hizo en su día", cuando estalló el caso Gürtel.
Pero a pesar de los argumentos de los 'populares', este viernes también se conocía que Bárcenas sigue disponiendo de una sala de trabajo en la sede del PP a pesar de que formalmente rompió con el partido en abril de 2010, cuando entregó su acta como senador. Con todo, y según asegura el diario El País, el extesorero ha seguido entrando y saliendo de la que fue su casa con absoluta normalidad.
Los problemas para el círculo de Bárcenas no terminaron ahí, dado que este mismo viernes el presidente de JB Capital Markets y consejero del grupo Santander, Javier Botín, suspendió de empleo y sueldo a su directivo Iván Yáñez, que actuó como apoderado del ex tesorero del PP Luis Bárcenas en Suiza
EL PSOE, FRÍO
Por su lado, el PSOE ha sorprendido con una fría y moderada reacción en lo que se refiere a los sobresueldos. El secretario general, Alfredo Pérez Rubalcaba, se centró en pedir la dimisión del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. "Si se demuestra que Bárcenas utilizó la amnistía para blanquear, Montoro tiene que marcharse ya" indicó. También el presidente del PSOE, José Antonio Griñán, se limitó a pedir explicaciones, lo mismo que la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, quien reclamó una explicación "larga y urgente" por parte de Rajoy.
Menos tibia ha estado la calle. A través de las redes sociales se convocó una protesta a las puertas de la sede del PP, en la calle Génova de Madrid, a la que asistieron cientos de personas que pedían la dimisión de Mariano Rajoy. No pudieron, sin embargo, acercarse demasiado a la sede del partido, completamente blindada por la Policía.

HIJO DE EXTREMADURA Juan Ramón Fuentes



Esta es la historia musicada de un emigrante extremeño, espejo de muchos otros.

Los desayunos de TVE - Esperanza Aguirre, expresidenta de la Comunidad de Madrid y presidenta del PP de Madrid


Días desoladores para la ética


Según una encuesta solvente, el 96% de los españoles cree que hay mucha corrupción en España

Es increíble. Después de todo lo que se ha robado en este país; después de todos los escándalos; después de tanta financiación ilegal; después de tanta gente que ha metido la mano en la caja, y después de todos los casos que han arruinado la credibilidad de políticos e instituciones, altos responsables de los partidos todavía no saben cómo combatir la corrupción. Todos los escándalos han pasado por sus despachos sin obligarlos a sentarse y encontrar una solución. Y así, durante esta semana desoladora para la ética, todavía se oye esa pregunta de qué se puede hacer. Hemos oído a un Rubalcaba que propone un pacto entre fuerzas políticas para terminar con esa lacra. Y hemos visto a una Esperanza Aguirre que sugiere una especie de fiscal anticorrupción en los partidos, lo cual nos lleva a la conclusión de que todos sus dirigentes son sospechosos.

Episodio tras episodio se repite lo mismo. Se descubre que no hay suficiente fiscalización de las cuentas de los partidos. Se detecta que tienen ingresos que se escapan a los pocos controles establecidos. Se ven entramados que recuerdan montajes propios de técnicas de ocultación fiscal. Cuando aparece un suceso nuevo, los partidos tienden a proteger o encubrir a su acusado propio, mientras lanzan su ira sobre el adversario. Y así ocurre lo que ocurre: que se roba. Y algunos han robado con intensidad. Hay noticias de auténticas tramas de enriquecimiento personal. Algunos investigadores están llegando a la peligrosa conclusión de que hay zonas del país -¿hace falta citar a Catalunya?- donde la corrupción llegó a estar institucionalizada. Y mucha gente está empezando a pensar que en este país únicamente no roba quien no puede.

Ese es el panorama, dramáticamente consolidado con la comisión rogatoria del oscuro dinero de Luis Bárcenas. "Gravísima crisis institucional", dijo Esperanza Aguirre. Sí, gravísima crisis que toca los cimientos del partido que gobierna España; que abre tensiones nuevas y reabre viejas heridas; que crea una sombra de sospecha -quizá indemostrable, pero difícil de desmentir- de pago de sobresueldos y de la existencia de una caja B; que deja avergonzado a Rajoy por sus anteriores apoyos, y que sitúa en la picota nada menos que a la Hacienda pública. Y todo, sin tener la certeza de si Bárcenas amasó su fortuna por un latrocinio o estamos ante un fraude fiscal. 

¡Pobre España, cuya información básica es de escándalos en todas las escalas del poder! ¡Qué pena de país, cuyas miserias y vergüenzas consumen más energías que los esfuerzos para resolver sus problemas económicos y territoriales! ¡Qué desgracia de tiempo donde una corrupción tapa a la anterior y se convierte en argumento máximo de la actualidad! Aquí sólo sale beneficiado quien defraudó o robó y al día siguiente se olvida, porque hay un escándalo mayor. Se habla mucho de indignación popular. Anotemos con alarma que se están amontonando los motivos para esa indignación. De momento, es sólo verbal. Empieza a ser un deseo que no termine por estallar.

Retales

Controles. ¿Saben ustedes de cuándo es la última fiscalización de las cuentas de los partidos, entre ellos el Partido Popular, por el Tribunal de Cuentas? ¡Del año 2007! Han pasado cinco años de los que nada sabemos. Y a eso le llaman eficacia en el control.

Aviso. No puedo decir más, pero sí estoy en condiciones de comunicarles esto: en Catalunya hay un caso de corrupción todavía no conocido por la opinión pública ni filtrado a ningún periódico de Madrid. No me atrevo a decir cuándo, pero cuenten con que saltará.

Pueblo (1). Oído en la calle: "Si los partidos defienden a los corruptos que hay en sus filas, es que los jefes de esos partidos también han cobrado". No será verdad, pero es palabra de pueblo.

Pueblo (2). Según una encuesta solvente, el 96% de los españoles cree que hay mucha corrupción en España. Me he quedado preguntando quiénes serán, dónde está el 4% restante. ¿Serán acaso los corruptos?

Compatibles. Ninguna ley impide que Rato fiche por Telefónica, ni Güemes por un laboratorio, ni Aguirre por un cazatalentos. Lo que mosquea al personal es que sean tantos, en tan poco tiempo y del mismo partido.

Caída. Es duro hacerse político para inaugurar cosas y terminar cerrando centros de urgencias y quirófanos. Para el ciudadano de a pie es todavía más duro empezar a pensar que se desbaratan progresos sociales que tanto costó conseguir.

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viernes, 18 de enero de 2013

Vale, esto se hunde, ¿y luego qué?


Se acumulan las señales de fin de régimen: la monarquía enfangada y chantajeada, el sistema de partidos podrido por revelaciones diarias, la amnistía total a los defraudadores, el ex presidente de la patronal en la cárcel, las puertas giratorias enloquecidas, el desmantelamiento de lo público para que los amigos se enriquezcan, los bancos nacionalizados o rescatados por Europa, el modelo productivo agotado y sin recambio, el empobrecimiento de cada vez más ciudadanos, el saqueo a los trabajadores, la desintegración institucional y territorial…
Que esto se hunde parece cada día más claro y más irreversible. Y en gran medida se cae solo, no somos nosotros los que empujamos: se descompone por pudrición, como un tronco que bajo la corteza se va descomponiendo hasta que un día el árbol cae por sorpresa. De ahí que nuestras preocupaciones deberían empezar a ser dos: que no se nos caiga encima; y qué vendrá después.
En una semana como esta, en que la actualidad apesta y cada pocos minutos salta un nuevo escándalo, siento que la velocidad de descomposición es muy superior a nuestra capacidad de construcción de una alternativa. Alguna vez lo he dicho sobre la monarquía: cualquier día se muere el rey (por edad, por enfermedad), o abdica (por incapacidad, por sus propios escándalos) y a los republicanos nos pilla en bragas, sin una alternativa, sin respuesta preparada, y cuando nos queramos espabilar ya tenemos a Felipe VI consolidado.
Lo mismo con el sistema político-económico que hoy parece en caída libre: cualquier día se hunde del todo, y ¿qué haremos ese día? ¿Tenemos algo previsto, más allá de salir un rato a la calle o tuitear como locos? ¿Alguna alternativa política sólida, una propuesta capaz de sumar fuerzas para ser mayoritaria y construir algo mejor?
Si no preparamos algo para esa eventualidad, los escenarios post-derrumbe pueden ser dos: o una reconstrucción desde dentro del propio sistema (otra “transición”), donde todo cambie para que todo siga igual; o su sustitución por algo incluso peor. En cuanto a lo primero, el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, al que el gobierno ha encargado un plan de “regeneración democrática”, lo tiene claro: regenerar supone sanear, “pero no hay que echarlo todo abajo”. En cuanto a lo segundo, que cada uno imagine qué puede venir que sea peor.
Estos días pienso a menudo en Italia, en aquella Tangentopoli que a principios de los noventa implicó a ministros, diputados, partidos y empresarios, y que se llevó por delante al Partido Socialista y a la Democracia Cristiana, que acabaron disueltos. Como aquí, también allí la corrupción había alcanzado tal intensidad que el sistema se vino abajo por pudrición. Pero, ¿qué vino después? Berlusconi, que no solo era más de lo mismo: era incluso peor. Y veinte años después, Italia sigue marcada por la corrupción política y la mafia, que a menudo son la misma cosa.
No me gusta decir estas cosas, porque mueven al desánimo y dan oxígeno a quienes quieren que todo siga igual. De hecho, pienso que la pata más sólida que hoy sostiene el tinglado es precisamente la falta de una alternativa que los ciudadanos percibamos como posible. Si el invento no se cae es por ese miedo que todavía paraliza a muchos, que aun prefieren lo malo conocido a lo bueno por conocer.
Nada de desánimo, ni miedo. Puede que estemos ante una oportunidad histórica y no nos estemos dando cuenta. Puede que la magnitud del derrumbe nos abrume, y nos impida pensar en ese día después. Y también puede que el bombardeo que estamos sufriendo, eso que llaman crisis, nos impida dedicar energías a otra cosa que defendernos.
Se han dado pasos importantes, ha crecido la conciencia política, se ha extendido la movilización, han crecido espacios de encuentro y redes, hay cada vez más puntos en común y más voluntad de construir juntos. Pero todavía vamos muy despacio. O será que el derrumbe va más rápido de lo que esperábamos.

¡EXTREMADURA ... Me Quedo CONTIGO!