jueves, 27 de noviembre de 2014

-HINOJALES, EL PUEBLO PERDIDO-


Hinojales, que es un poblacho perdido entre la difusa raya que separa Extremadura y Andalucía, guarda esa aureola de los lugares apartados y singulares que en algún momento de la historia fueron algo. Posee el único templo de planta tardo románica del sur. Este pueblo onubense no llega a los cuatrocientos habitantes. Es un lugar apacible en el corazón de la Sierra de Aracena. Ahora en otoño merece la pena visitar esta localidad por la belleza dorada que cobran sus alrededores. Todo el término municipal es rico en parajes de interés, como las márgenes del Ribera de Hinojales, y propicio al senderismo.

-La iglesia tardo románica-

La parroquia de Hinojales ocupa una calva en lo alto del pueblo. Desde su lonja se divisan las tierras bajas de Badajoz y, hacia el sur, los cerros verdosos que adormecen Sierra Morena. La osamenta del templo data del siglo XIII. Una centuria después sus constructores imprimen un aire gótico extremeño a toda la planta. Los arcos transversales exteriores fueron levantados sobre elementos más antiguos, del siglo XII, posiblemente sobre los pilares de un castillo árabe. En la fachada encalada se hermana el tiempo y sus estilos. El acceso sur, el más luminoso, es de factura tardo románica y está enmarcado por un delicioso arco conopial gótico. El otro acceso, el que mira al sur, es de corte renacentista. La planta basilical de tres naves está separada por arcos apuntados góticos, sostenidos por columnas de piedra con capiteles tardo románicos.

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