jueves, 1 de septiembre de 2011
martes, 23 de agosto de 2011
EL PERRO
'El PUTO PERRO'
Un carnicero estaba apunto de cerrar su negocio cuando vio entrar un
perro. Trató de espantarlo, pero el perro volvió.
Nuevamente intentó espantarlo, pero entonces se dio cuenta que el
animal traía un sobre en el hocico.
Curioso el carnicero abrió el sobre y en su interior encontró un
billete de 50 euros y una nota que decía: "¿Podría mandarme con el
perro 1kg de carne picada de ternera y 1/2kg de pierna de cerdo?"
Asombrado, el carnicero tomó el dinero, colocó la carne picada y la
pierna de cerdo en una bolsa y puso la bolsa junto al perro, pero
olvidó darle el cambio al perro.
El perro empezó a gruñir y a mostrarle los colmillos.
Al darse cuenta de su error, el carnicero puso el cambio del billete
en la bolsa; el perro se calmó, cogió la bolsa con el hocico y salió
del establecimiento.
El carnicero, impresionado, decidió seguir al cánido y cerró a toda
prisa su negocio.
El animal bajó por la calle hasta el primer semáforo, donde se sentó
en la acera y aguardó para poder cruzar.
Luego atravesó la calle y camino hasta una parada de autobús, con el
carnicero siguiéndole de cerca. En la parada cuando vio que era el
autobús correcto, subió seguido por el carnicero.
El carnicero, boquiabierto, observó que el can erguido sobre las patas
traseras, tocó el timbre para descender, siempre con la bolsa en el
hocico.
Perro y carnicero caminaron por la calle hasta que el animal se detuvo
en una casa, donde puso las compras junto a la puerta y, retirándose
un poco, se lanzó contra esta, golpeándola fuerte. Repitió la acción
varias veces, pero nadie respondió en la casa.
En el colmo del asombro, el carnicero vio al perro tomar la bolsa con
el hocico, rodear la casa, saltar una cerca y dirigirse a una ventana.
Una vez allí, tocó con las patas en el vidrio varias veces, sin soltar
la bolsa; luego regreso a la puerta.
En ese momento, un hombre abrió la puerta... y comenzó a golpear al
perro. El carnicero corrió hasta el hombre para impedirlo, diciéndole:
"¡¡Por Dios, amigo!!, ¿Qué es lo que está haciendo?. ¡Su perro es un
genio!..... ¡Es único!"
El hombre, evidentemente molesto, respondió: "¡¡Qué genio ni qué
coño!! Esta es la segunda vez en esta semana que al muy cabrón se le
olvidan las llaves.... ¡¡y yo en el puto baño!!."
MORALEJA:
Por más que te esfuerces y cumplas más allá de tu deber en el trabajo,
a los ojos de un jefe siempre estarás por debajo de lo que él quiere.
Reenvía esta moraleja a quien creas que trabaje como un PERRO.
"No te tomes tan en serio la vida...
¡¡Al fin y al cabo no saldrás vivo de ella!!"
Un carnicero estaba apunto de cerrar su negocio cuando vio entrar un
perro. Trató de espantarlo, pero el perro volvió.
Nuevamente intentó espantarlo, pero entonces se dio cuenta que el
animal traía un sobre en el hocico.
Curioso el carnicero abrió el sobre y en su interior encontró un
billete de 50 euros y una nota que decía: "¿Podría mandarme con el
perro 1kg de carne picada de ternera y 1/2kg de pierna de cerdo?"
Asombrado, el carnicero tomó el dinero, colocó la carne picada y la
pierna de cerdo en una bolsa y puso la bolsa junto al perro, pero
olvidó darle el cambio al perro.
El perro empezó a gruñir y a mostrarle los colmillos.
Al darse cuenta de su error, el carnicero puso el cambio del billete
en la bolsa; el perro se calmó, cogió la bolsa con el hocico y salió
del establecimiento.
El carnicero, impresionado, decidió seguir al cánido y cerró a toda
prisa su negocio.
El animal bajó por la calle hasta el primer semáforo, donde se sentó
en la acera y aguardó para poder cruzar.
Luego atravesó la calle y camino hasta una parada de autobús, con el
carnicero siguiéndole de cerca. En la parada cuando vio que era el
autobús correcto, subió seguido por el carnicero.
El carnicero, boquiabierto, observó que el can erguido sobre las patas
traseras, tocó el timbre para descender, siempre con la bolsa en el
hocico.
Perro y carnicero caminaron por la calle hasta que el animal se detuvo
en una casa, donde puso las compras junto a la puerta y, retirándose
un poco, se lanzó contra esta, golpeándola fuerte. Repitió la acción
varias veces, pero nadie respondió en la casa.
En el colmo del asombro, el carnicero vio al perro tomar la bolsa con
el hocico, rodear la casa, saltar una cerca y dirigirse a una ventana.
Una vez allí, tocó con las patas en el vidrio varias veces, sin soltar
la bolsa; luego regreso a la puerta.
En ese momento, un hombre abrió la puerta... y comenzó a golpear al
perro. El carnicero corrió hasta el hombre para impedirlo, diciéndole:
"¡¡Por Dios, amigo!!, ¿Qué es lo que está haciendo?. ¡Su perro es un
genio!..... ¡Es único!"
El hombre, evidentemente molesto, respondió: "¡¡Qué genio ni qué
coño!! Esta es la segunda vez en esta semana que al muy cabrón se le
olvidan las llaves.... ¡¡y yo en el puto baño!!."
MORALEJA:
Por más que te esfuerces y cumplas más allá de tu deber en el trabajo,
a los ojos de un jefe siempre estarás por debajo de lo que él quiere.
Reenvía esta moraleja a quien creas que trabaje como un PERRO.
"No te tomes tan en serio la vida...
¡¡Al fin y al cabo no saldrás vivo de ella!!"
'El PUTO PERRO'
Un carnicero estaba apunto de cerrar su negocio cuando vio entrar un
perro. Trató de espantarlo, pero el perro volvió.
Nuevamente intentó espantarlo, pero entonces se dio cuenta que el
animal traía un sobre en el hocico.
Curioso el carnicero abrió el sobre y en su interior encontró un
billete de 50 euros y una nota que decía: "¿Podría mandarme con el
perro 1kg de carne picada de ternera y 1/2kg de pierna de cerdo?"
Asombrado, el carnicero tomó el dinero, colocó la carne picada y la
pierna de cerdo en una bolsa y puso la bolsa junto al perro, pero
olvidó darle el cambio al perro.
El perro empezó a gruñir y a mostrarle los colmillos.
Al darse cuenta de su error, el carnicero puso el cambio del billete
en la bolsa; el perro se calmó, cogió la bolsa con el hocico y salió
del establecimiento.
El carnicero, impresionado, decidió seguir al cánido y cerró a toda
prisa su negocio.
El animal bajó por la calle hasta el primer semáforo, donde se sentó
en la acera y aguardó para poder cruzar.
Luego atravesó la calle y camino hasta una parada de autobús, con el
carnicero siguiéndole de cerca. En la parada cuando vio que era el
autobús correcto, subió seguido por el carnicero.
El carnicero, boquiabierto, observó que el can erguido sobre las patas
traseras, tocó el timbre para descender, siempre con la bolsa en el
hocico.
Perro y carnicero caminaron por la calle hasta que el animal se detuvo
en una casa, donde puso las compras junto a la puerta y, retirándose
un poco, se lanzó contra esta, golpeándola fuerte. Repitió la acción
varias veces, pero nadie respondió en la casa.
En el colmo del asombro, el carnicero vio al perro tomar la bolsa con
el hocico, rodear la casa, saltar una cerca y dirigirse a una ventana.
Una vez allí, tocó con las patas en el vidrio varias veces, sin soltar
la bolsa; luego regreso a la puerta.
En ese momento, un hombre abrió la puerta... y comenzó a golpear al
perro. El carnicero corrió hasta el hombre para impedirlo, diciéndole:
"¡¡Por Dios, amigo!!, ¿Qué es lo que está haciendo?. ¡Su perro es un
genio!..... ¡Es único!"
El hombre, evidentemente molesto, respondió: "¡¡Qué genio ni qué
coño!! Esta es la segunda vez en esta semana que al muy cabrón se le
olvidan las llaves.... ¡¡y yo en el puto baño!!."
MORALEJA:
Por más que te esfuerces y cumplas más allá de tu deber en el trabajo,
a los ojos de un jefe siempre estarás por debajo de lo que él quiere.
Reenvía esta moraleja a quien creas que trabaje como un PERRO.
"No te tomes tan en serio la vida...
¡¡Al fin y al cabo no saldrás vivo de ella!!"
Un carnicero estaba apunto de cerrar su negocio cuando vio entrar un
perro. Trató de espantarlo, pero el perro volvió.
Nuevamente intentó espantarlo, pero entonces se dio cuenta que el
animal traía un sobre en el hocico.
Curioso el carnicero abrió el sobre y en su interior encontró un
billete de 50 euros y una nota que decía: "¿Podría mandarme con el
perro 1kg de carne picada de ternera y 1/2kg de pierna de cerdo?"
Asombrado, el carnicero tomó el dinero, colocó la carne picada y la
pierna de cerdo en una bolsa y puso la bolsa junto al perro, pero
olvidó darle el cambio al perro.
El perro empezó a gruñir y a mostrarle los colmillos.
Al darse cuenta de su error, el carnicero puso el cambio del billete
en la bolsa; el perro se calmó, cogió la bolsa con el hocico y salió
del establecimiento.
El carnicero, impresionado, decidió seguir al cánido y cerró a toda
prisa su negocio.
El animal bajó por la calle hasta el primer semáforo, donde se sentó
en la acera y aguardó para poder cruzar.
Luego atravesó la calle y camino hasta una parada de autobús, con el
carnicero siguiéndole de cerca. En la parada cuando vio que era el
autobús correcto, subió seguido por el carnicero.
El carnicero, boquiabierto, observó que el can erguido sobre las patas
traseras, tocó el timbre para descender, siempre con la bolsa en el
hocico.
Perro y carnicero caminaron por la calle hasta que el animal se detuvo
en una casa, donde puso las compras junto a la puerta y, retirándose
un poco, se lanzó contra esta, golpeándola fuerte. Repitió la acción
varias veces, pero nadie respondió en la casa.
En el colmo del asombro, el carnicero vio al perro tomar la bolsa con
el hocico, rodear la casa, saltar una cerca y dirigirse a una ventana.
Una vez allí, tocó con las patas en el vidrio varias veces, sin soltar
la bolsa; luego regreso a la puerta.
En ese momento, un hombre abrió la puerta... y comenzó a golpear al
perro. El carnicero corrió hasta el hombre para impedirlo, diciéndole:
"¡¡Por Dios, amigo!!, ¿Qué es lo que está haciendo?. ¡Su perro es un
genio!..... ¡Es único!"
El hombre, evidentemente molesto, respondió: "¡¡Qué genio ni qué
coño!! Esta es la segunda vez en esta semana que al muy cabrón se le
olvidan las llaves.... ¡¡y yo en el puto baño!!."
MORALEJA:
Por más que te esfuerces y cumplas más allá de tu deber en el trabajo,
a los ojos de un jefe siempre estarás por debajo de lo que él quiere.
Reenvía esta moraleja a quien creas que trabaje como un PERRO.
"No te tomes tan en serio la vida...
¡¡Al fin y al cabo no saldrás vivo de ella!!"
jueves, 18 de agosto de 2011
lunes, 15 de agosto de 2011
DE VACACIONES
AHORA EN EXTREMADURA. EN FUENTES DE LEON ( BONITO PUEBLO) DE DIA MUCHO CALOR DE NOCHE YA VA REFRESCANDO.
sábado, 13 de agosto de 2011
EL VALLE DE LOS CAÍDOS
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| Antes de la promulgar la Ley de la "Memoria Histórica", quizás hubiese convenido derogar la "Ley del Silencio" que, en |
Por ejemplo, el número de presos políticos que trabajaron en las obras. Según la prensa de la época, a finales de 1943, trabajaban en el valle seiscientos obreros. En el libro que escribió el arquitecto director, don Diego Méndez, se señala que «durante los quince años que duraron los trabajos inter vinieron dos mil hombres (y ni todos a la vez, ni todos
penados)». O sea que es un error de bulto la cifra dada por TVE hace poco, en «Memoria de España», al decir que en las obras inter vinieron veinte mil presos políticos.
Los documentos rectifican estos datos del director y elevan la cifra de obreros a
2.643, de los cuales el número de penados no eran ni un diez por ciento: 243.
De estos 243 presos, que se habían acogido libremente a la «redención de penas por el trabajo» (seis días de redención por cada uno trabajado) en 1950, nueve años antes de que terminaran las obras, asegura la Fundación Francisco Franco que ya no quedaba en el Valle ni uno solo político; y, curiosamente, sí presos comunes que quisieron beneficiarse de condiciones tan favorables para poder redimir sus penas.
En 1979, con Franco ya desparecido, Francisco Rabal me comentó en pantalla que, en los años cuarenta, el único trabajo que encontró su padre, que era tunelero, fue el de horadar el Risco de la Nava, en cuyo interior se construiría la Basílica.
Los Rabal, de ideas comunistas, estaban contratados y ocupaban viviendas que se habían construido para los trabajadores.
Poblado para trabajadores
cuatro meses de permanecer allí toda la familia, el padre del político recibió la libertad condicional y
explicó que «no puedo decir que he estado arrancando piedras en el Valle, sería estúpido decir eso; no hubiera sido demasiado útil arrancando piedras… yo estaba trabajando en las oficinas».
«en dieciocho años de obra faraónica hubo sólo catorce muertos». Menos
de los que hoy se registran en nuestras carreteras durante un fin de semana.
«esclavitud» que adjudican al franquismo en la obras del Valle los grupos de izquierda y que reclaman recuperar la Memoria Histórica, la derecha presenta documentos con el objeto de demostrar que los presos, además de redimir pena por trabajo, percibieron, al principio, un jornal mínimo de siete pesetas más la comida, que pronto se elevó a diez pesetas diarias, más pluses por trabajo a destajo o por peligrosidad, lo que unido la vivienda y escuela gratuitas les permitió llevar a sus familias a residir en el Valle.
«cincuenta», era lo que cobraba un profesor adjunto en la Universidad. Y el médico del Valle, el ya mencionado Dr. Lausín, superaba las mil pesetas mensuales, como el maestro, don Gonzalo –ex condenado
a muerte– mil también; o el practicante, el señor Orejas, que cobraba más de quinientas.
Juan de Ávalos era un republicano de izquierdas, carnet número 5 ó 7 del PSOE de Mérida. Este dato no impidió que Franco le encargara la realización de su empresa predilecta. Ávalos explicaba que él ganó «un concurso para hacer unas estatuas con un equipo donde no había
'esclavos' y que fue una obra hecha con la vergüenza de haber sufrido una guerra
increíble entre hermanos y para enterrar a nuestros muertos juntos». El famoso escultor nunca me quiso decir la cantidad que cobró por las gigantescas cabezas de los evangelistas que figuran al pie de la Cruz, por las virtudes y por la Piedad, pero hay que pensar que fue bien retribuido.
«pasó» de política en el valle. En realidad las dos cruces del Valle son
«vascas». Pedro Muguruza es el «padre» de la del exterior, la de 150 metros, y Beobide de la del interior, la del altar.
la sierra al ver la forma de la rama de una sabina. La sabina es apreciada por su madera hermosa, fuerte y olorosa, ideal para fabricar violines y castañuelas. Pero ahora venía lo más difícil: tenía que buscar alguien capaz de tallar «el Cristo más importante del siglo XX».
Además, lo que él quiere es que ese Cristo, en el altar del Valle de los Caídos, sea el símbolo de la conciliación.
En ese momento el Cristo de Beobide empezó a entrar en la leyenda, y a circular en torno a él una curiosa historia. Para salvar la cara al pobre Beobide se contó que Zuloaga, cuando encarga
al escultor otro Cristo para un americano, le oculta quién es el cliente,
«porque de saber su destino jamás hubiera realizado el trabajo». Una falacia porque Beobide supo pronto para quién y para dónde era el Cristo que le pedía Ignacio Zuloaga.
Y la prueba es el talón, por veinte mil pesetas –lo que entonces costaba un buen piso– que se le ingresa en su cuenta bancaria por orden de Franco, según se le comunica en carta de la Jefatura del Estado fechada en el Palacio de Oriente el 23 de Junio de l941, un año después de la visita del general a Zumaya, y donde se le pide «acuse de recibo».pero al ver que su muerte estaba próxima, su familia y los altos cargos del Estado, incluido el Príncipe Juan Carlos, deciden que su cuerpo descanse en el Valle de los Caídos. Y es el futuro rey quien ha de solicitar el enterramiento a la comunidad benedictina que rige la Basílica.
últimos días de la enfermedad del general, Arias Navarro preguntó a su hija Carmen si se le iba a enterrar en el Valle y la respuesta fue 'No'». Y continúa Prego: «Lo que sí consta es que las obras para acondicionar una tumba al otro lado del altar se realizaron a toda prisa, estando ya el dictador irremediablemente
enfermo».
«Consta también, y hay testimonio de ello, que a comienzos de
los 70, Franco envió a su mujer a visitar la cripta de la ermita
del cementerio de El Pardo, que está adornada por los mismos
artistas que participaron en la decoración del Valle de los
Caídos. Y consta que en esa cripta había una urna funeraria
con capacidad sobrada para dos cuerpos y que, una vez
enterrado Franco en Cuelgamuros, esa urna fue retirada. Y
finalmente consta que allí reposan ahora en solitario los restos
de su viuda, Carmen Polo».
¿Cuántos restos, además de los de José Antonio y Franco, hay de verdad en el Valle de los Caídos? La cifra, siempre discutida, se ha movido de setenta mil a treinta mil. Pero ya está bien de contar muertos. Que descansen todos en paz bajo las dos cruces: la de fuera, del arquitecto vizcaíno Pedro Muguruza, y la de dentro de la Basílica, del escultor guipuzcoano, Julio Beobide.
Lo mejor para no repetir es perdonar. Y olvidar. No puede ser lo de «yo perdono pero no olvido». Hay que olvidar todos los muertos; los mil muertos de ETA y los millares de la Guerra Civil. Este «perdón histórico» y con «olvido colectivo» puede ser, además, «políticamente más correcto».
Como nunca se dieron a conocer datos sobre la construcción de la obra, un informe elaborado en 2006 por el socialista maltés Leo Brincat para el Consejo de la Unión Europea «con objeto de que se condene internacionalmente a la dictadura franquista», insistía en cifras que, después de muchas investigaciones, han sido rectificadas.
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viernes, 12 de agosto de 2011
CHISTE
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El marido echo una furia... ¿Y ahora que hacemos??... Ahora tenemos que ir a disculparnos y pagar el destrozo, que seguro es carísimo!!! Se acercan a la mansión... Llaman a la puerta, y desde dentro una voz les responde: Pueden pasar... Entran a la habitación y ven todos los cristales de la ventana esparcidos por el suelo... Una botella rota y un hombre sentado en el sillón que les dice: -¿ustedes han sido los que han hecho esto?? -si... (responde el marido con timidez) Lo sentimos mucho y queremos pagar el daño... - De ninguna de las maneras ... Yo soy el que debería estar agradecido. Soy un genio que ha estado atrapado en esta botella durante miles de años. Ustedes me han liberado y por eso voy a conceder tres deseos, dos para ustedes y uno para mi. - Que bien!!!, dice el marido, yo quiero un millón de euros al mes durante el resto de mi vida... - y yo quiero una mansión preciosa con piscina y mucho jardín en cada país del mundo, dice la mujer... - No hay problema... Es lo menos que puedo hacer por ser mis salvadores, dice el genio - ¿y cual es tu deseo, genio?, pregunta el marido - Bien, responde... Desde que me quedé encerrado en esta botella no he tenido oportunidad de acostarme con nadie... Así que mi deseo es tirarme a tu mujer. El marido mira a su mujer y le dice: - querida... Nos estamos ganando un montón de dinero y todas esas casas, creo que no está pidiendo mucho... El genio se lleva a la mujer a un cuarto, y pasa alrededor de dos horas con ella. Al finalizar, mientras se visten ...el genio la mira y le pregunta: Oye, ¿cuántos años tiene tu marido?? 35, le responde ella. -¿y con 35 años el gilipollas todavía cree en genios? |
CONSEJOS
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