martes, 28 de mayo de 2013

Las pensiones no son matemáticas

 
Hago un sondeo en mi entorno sobre esa reforma de pensiones que ya se anuncia para las próximas semanas, y de la que se van filtrando borradores de los “expertos”. No es una encuesta muy científica, vale, la he hecho en un bar, pero ya me dirán si las respuestas son o no extrapolables.
Pregunto a los presentes su opinión sobre los primeros globos sonda que van saliendo, y que apuntan a otra vuelta de tuerca que reduzca la cuantía de las pensiones. He aquí algunas respuestas:
-Un jubilado: “Virgencita, que me quede como estoy; si solo me quitan la actualización del IPC me doy con un canto en los dientes”.
-Un parado de 50 años: “A mí plin, yo no confío en trabajar muchos años más de aquí a la edad de jubilación, así que hagan lo que hagan me va a quedar una pensión de mierda”.
-Un trabajador de 35 años: “¿Pensión? Uf, yo como pronto me jubilaré en 2045, y de aquí a entonces caerán otras diez o doce reformas, así que ya será 2050 o más. No creo que dejen nada para mí cuando llegue”.
-Un parado de 25 años: “¿Jubilarme? Llevo desde que nací oyendo la cantinela de que el sistema es inviable, ya lo tengo asumido. Además, yo me voy a Alemania.”
Ya digo que no es una muestra muy científica, pero así están los ánimos poco antes de que los pirómanos abran un nuevo frente de incendio. Si normalmente la mayoría no se siente muy afectada por las reformas de pensiones (unos porque ya no les pillará, otros porque ven demasiado lejana su jubilación), con el futuro negro que nos auguran, menos todavía, pues las expectativas de años de paro elevado y salarios más bajos no invitan a preocuparse por unas pensiones a las que pocos esperan llegar en condiciones aceptables.
La primera gran huelga desde la Transición fue contra una reforma del sistema de pensiones: la que aprobó el gobierno del PSOE en 1985, que produjo su primer choque serio con los sindicatos, incluida alguna dimisión por dignidad. Pero desde entonces todas las huelgas generales han respondido a reformas laborales, mientras que los cambios en pensiones no han tenido tanta contestación. La habitual manifestación, y poco más.
Ahora el gobierno y sus “expertos” quieren hacernos la reforma definitiva: no solo para retrasar y reducir más todavía la jubilación; también para convertir las pensiones en un asunto científico, matemático, sujeto a una compleja fórmula que introduce variables como la esperanza de vida, el número de cotizantes y pensionistas, la cuantía media, las previsiones de ingresos y gastos del sistema.
De esta forma, mediante “expertos”, “factor de sostenibilidad” y fórmulas matemáticas, además deempobrecer más todavía a los jubilados presentes y sobre todo futuros, pretenden que dejemos de ver el sistema de pensiones como lo que es: una decisión política.
Pero así es, por mucho que lo disfracen. El sistema de pensiones, su funcionamiento, su sostenibilidad, y por supuesto sus reformas, son decisiones políticas. Influyen por supuesto la demografía, los ingresos y los gastos, pero es que también son política: tanto las medidas que favorezcan la natalidad, como la decisión de actuar sobre los gastos recortando, o sobre los ingresos buscando otras formas de financiación.
La propia elección de “ expertos” es una decisión profundamente política. La propuesta resultante sería totalmente diferente si hubiesen elegido a otros expertos, que también los hay y llevan años proponiendo otro tipo de reformas. Pero la creación del comité de “sabios” es como cuando algunos pagan una auditoría, o como no pocos estudios de impacto ambiental que se hacían en los años de la burbuja: encargar un informe para que alcance unas conclusiones fijadas de antemano.
Las reformas de pensiones, aunque pocos se sientan directamente afectados, y aunque no encuentren tanto rechazo como los recortes educativos o sanitarios, son uno de los mayores ataques a una sociedad, y quiebran un pacto fundamental de solidaridad intergeneracional y de justicia social. Nos hacen más pobres, y más desiguales. Pura política.

La Policía Nacional alerta a Interior de que detecta en ETA movimientos de radicalización

La Policía Nacional ha elaborado el informe más pesimista que tiene sobre la mesa el Ministerio del Interior sobre el futuro a medio plazo de ETA. Un informe que ha servido de base para queun fiscal de la Audiencia Nacional haya alertado este lunes en el juicio que se celebra por amenazas terroristas contra el ex secretario personal del alcalde de San Sebastián, Josetxo Ibaceta, que es posible "una escisión y una vuelta a la actividad armada" de la banda terrorista.
"Los informes que actualmente maneja el Ministerio del Interiorson que esa fase de bloqueo va a llevar a una ruptura o a una escisión, y a una vuelta a la actividad armada", ha señalado el fiscal Carlos Bautista. El ministerio del Interior y presidencia del Gobierno reciben periódicamente informes clasificados de secretos que analizan la situación de ETA en ese momento. Son informes que realizan los servicios de información de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, y la unidad antiterrorista del CNI.Como ya publicó el diario El País, en abril se elaboraron tres informes con tres conclusiones totalmente distintas, lo que descolocó un poco al presidente Rajoy.
El más pesimista fue el de la Policía Nacional. "El más prudente, mejor que pesimista", señalan fuentes policiales. En él se señala que puede haber una escisión dentro de ETA, lo que propiciaría un atentado sin víctimas. La Policía ha detectado movimientos de radicalización dentro de la estructura clandestina de ETA en Francia. ¿Por qué estos movimientos? ETA ya avisó en su comunicado del 17 de marzo que "la disolución del espacio de diálogo constituye un paso atrás muy claro y traerá consecuencias negativas, que dificultan y retrasan la resolución del conflicto". Un aviso a navegantes de que existe una fase de bloqueo, como ha recordado el fiscal Bautista.

ETA no ha obtenido el marco de diálogo que ha reclamado al Gobierno y "no hace más que recibir presiones de la izquierda abertzale para que siga dando pasos en el camino del desarme y la disolución. Un atentado sin víctimas no solo sería un toque de atención al Ejecutivo, sino también a la izquierda abertzale", señalan fuentes antiterroristas consultas. Un portavoz de Interior, por su parte, se ha limitado a responder que "no hacemos comentarios a las opiniones de la Fiscalía". Aunque Interior ha aclarado que no cuenta con ningún informe que concluya de forma taxativa que ETA va a volver a atentar, sino análisis que manejan varias posibilidades.

Todos los escenarios posibles

"Es lógico. Hay que analizar todos los escenarios posibles. Y no llegan últimamente mensajes positivos desde los canales que maneja la Policía Nacional. Es cierto que ETA está muy tocada y controlada, pero ¿toda? La experiencia nos dice que siempre hay algún comando de legales [etarras no fichados] que se escapa al control de las Fuerzas de Seguridad", explican las mismas fuentes.
La Guardia Civil, que es la que mejor información maneja sobre el terreno, no es tan pesismista como la Policía Nacional, aunque no descarta esta hipótesis, algo que sí hace el CNI, que asegura que no volverá a haber atentados. El informe de la Policía coincide en gran medida con el análisis que hizo Europol a finales de abril: “Se cree que el grupo mantiene su estructura logística y continúa su función como organización clandestina (...) Preocupa que los sectores más radicales de ETA puedan tratar de retomar las actividades terroristas si fallaran en la consecución de sus objetivos políticos”.
Con este panorama parece difícil que la dirección de ETA recoja las recomendacionesque cuatro expertos internacionales (convocados este lunes por el Foro Social de Lokarri) han dado para desbloquear el proceso. Los mediados insisten en el desmantelamiento de las estructuras de ETA (una disolución, empleando otros términos), que los presos de la banda se acojan a la reinserción individual, que ETA no ponga como condición necesaria una negociación con el Gobierno y que haga pública alguna propuesta sobre el reconocimiento del daño causado a las víctimas.
20 minutos.es

¿Por qué tengo que ir a la Iglesia?

Te recomiendo  que lo leas… es de lógica
Un asiduo asistente a la
Iglesia le escribió al editor de un periódico quejándose que no tenía sentido ir a la Iglesia todos los domingos.
“He ido durante 30 años”, escribía, “y
durante ese tiempo habré escuchado como 3.000 sermones. Pero juro por mi vida que no recuerdo ni  uno sólo de ellos. Por eso pienso que estoy perdiendo mi tiempo, y los sacerdotes también dando sermones”.
Así empezó una controversia en la
columna de “Cartas al Editor”, para deleite del mismo editor.
La misma que continuó por varias semanas hasta que alguien escribió lo siguiente:
“Ya llevo casado 30 años. Durante todo ese
tiempo  mi esposa debe haber preparado
32.000 comidas, y juro por mi vida que no me acuerdo de ni un solo menú. Pero sí sé esto: Todas me alimentaron y me dieron la fuerza que necesitaba para hacer mi trabajo. Si mi esposa no me las  hubiera
preparado, estaría físicamente  muerto el día de hoy. ¡De la misma  manera, si no hubiese ido a la  Iglesia para alimentarme, estaría espiritualmente  muerto en la actualidad!”.
Cuando estás desorientado y sin
saber qué hacer: ¡DIOS tiene siempre algo para ti!
La Fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible.
¡Gracias a DIOS por nuestro alimento material y espiritual!
Creo que todos deberían leer esto.
Cuando Satanás  esté tocando a tu puerta, simplemente di:
JESÚS, ¿puedes tú abrir por mí?
¡QUE DIOS TE BENDIGA!

La Familia Stupid "Yo Mi Abuelo Soy"


Así deberían ser todas las nominas

La DGT presenta la nueva norma que incluye el casco obligatorio y el límite de 130 km/h

Protestas contra el uso obligatorio del casco en ciudad
La directora general de Tráfico, María Seguí, explicará el nuevo Reglamento General de Circulación (RGC) el próximo martes, día 29, en la Comisión de Seguridad Vial del Congreso de los Diputados. Seguí comparecerá a petición propia, aunque también lo han solicitado el PSOE y CiU. Esta nueva norma contempla, entre otros puntos, la obligatoriedad del casco de la bicicleta en las ciudades, así como el aumento de la velocidad a 130 kilómetros por hora en algunos tramos de autovías y autopistas.
Desde la oposición se ha pedido a la DGT diálogo con los grupos parlamentarios y que se escuche a los expertos sobre las medidas que contempla el nuevo Reglamento, especialmente en el caso de la obligatoriedad del casco en la ciudad, una medida a la que los colectivos de bicis o exciclistas profesionales, como Pedro Delgado, se han opuesto en reiteradas ocasiones.
De hecho, el PSOE, celebró este mismo mes unas jornadas en el Congreso de los Diputados con expertos del mundo de la bicicleta y exciclistas profesionales en la que firmaron un manifiesto dirigido a la DGT para que oyera sus requerimientos y no hiciera obligatorio el casco de la bici.
En aquella jornada, también se puso de manifiesto que el hermano del ministro de Interior, que trabaja en el ayuntamiento de Barcelona, así como la propia portavoz 'popular' del PP en el Congreso en materia de Seguridad Vial, Concha Bravo, han apoyado en sus respectivos municipios que el casco no sea obligatorio en las ciudades.
Igualmente, y a través de una proposición no de ley en el Congreso, ha instado al Gobierno a que, antes de proceder a cualquier modificación al alza de los límites de velocidad en vías rápidas, consensúe con los demás grupos parlamentarios y con las asociaciones de víctimas de tráfico la medida.

Alfonso Guerra: "Aznar se pone la capa de Drácula y va asustando con su vuelta"


Alfonso Guerra durante la presentación | EFEAlfonso Guerra en estado puro. Comparecencia ante los medios del ex vicepresidente de Felipe González para presentar sus memorias. El acto perfecto para disparar contra todos. Contra rivales, como la previsible vuelta de Aznar; "es el tipo de la capa de Drácula que va asustando por ahí diciendo voy a volver, voy a volver". Contra Rajoy; "se durmió el día de las elecciones y no se ha despertado" y "se escuda en la herencia. Mira las cosas desde el burladero y dice 'es que yo no puedo, yo no puedo', pues si no puede váyase". Guerra remata las críticas al presidente del gobierno "¿qué tiene que ver la herencia con lo que está haciendo con la educación o con la interrupción del embarazo? son unos retrógrados", sentencia

Si fuese ZP habría dimitido

También disparó contra compañeros de partido. De Elena Salgado, la exministra de economía, dice en su libro que fue elegida con "criterios ajenos a la competencia y conocimientos". Guerra afirma que si él fuese Zapatero habría dimitido y convocado elecciones si le hubiera pasado lo que le pasó "la noche del 9 al 10 de mayo" cuando Europa le conminó a cambiar la política y empezar con los ajustes."Mejor nos iría", ha apuntado.
Unas declaraciones que han causado polémica en el PSOE. A las pocas horas, el vicesecretario de Organización del Partido Socialista prefería no contestar a las palabras de Guerra. A preguntas de Ketty Garat, Óscar López ha dicho que "son opiniones respetables todas ellas".

"No se puede cambiar de líder a los 6 meses"

Para el sevillano, la gestión de los estatutos autonómicos y la crisis ha ayudado a perder la confianza en el PSOE. Sobre el futuro del partido, cree que no son "serios" los movimientos sucesorios en el PSOE , "a los 6 meses de elegir a un líder en un Congreso no se puede decir que se quiere otro. Eso no es serio para ningún partido. A mi me parece una frivolidad. Los que perdieron ahora lo quieren cambiar". Para Guerra, "las primarias no son la fórmula más democrática" ya que el candidato impondrá su programa y sus listas bajo amenaza de irse. A su juicio, el PSOE necesita recuperar la confianza de los ciudadanos con un programa orientado a los ciudadanos y en el que se imponga "la claridad".

"Una desgracia para los catalanes"

Guerra también se ha mostrado muy crítico con la deriva secesionista de Mas. Para el exvicesecretario general del PSOE, en Cataluña se ha formado un "nacionalismo orgánico" en el que participan "los medios de comunicación, los nacionalistas y la mayoría del PSC" . Considera una "desgracia para los catalanes" el proceso en marcha. La solución, dice Guerra, pasaría por reconducir la situación aunque es consciente de las dificultades ya que "la cabeza de Mas pende de un hilo" si cambia su hoja de ruta.