lunes, 3 de diciembre de 2012

! VUELTA AL MUNDO !

 Emergiendo de la Gran Muralla China
 Fuerte La Latte, Bretaña, Francia
 Peñon de Ifach, Calpe, Alicante, España
 Bretaña
 Climatron, Jardín Botánico, San Luis, Missouri
 Gran Salón, Estación Unión, San Luis Missouri
 Ocean Dome, Miyazaki, Japón
 Baños Gellert, Budapest, Hungría
 Coliseo, Roma, Italia
 Torre Eiffel, Paris, Francia
 Acropolis, Atenas, Grecia
 TUNEZ
 Yemen
 Palmira
 Maldivas
 Agra
 Pakistán
 Zimbabwe

 Laos
 Palacio Buckingham, Londres, Inglaterra
 Bali
 Tomar -
 Myanmar
 Fiji
 Polinesia
 Sidney
 Kilauea (Hawai)
 Banff (Canadá)
 Arizona

 Chichen Itzá
 Vista panorámica del Capitolio, EU
 Cuba
 Pittons (Santa Lucía)
 Río de Janeiro
Machu Pichu
 Andes (Argentina)
 Antártida
 Islandia
 Moscú
 Praga
 Estambul
 Plaza de España, Sevilla, España
 Mikonos
 París
 Atlas
 Libia
 Andes Peruanos
 Jerusalén
 Petra

 City Hall, Viena, Austria
 Canada
 Basílica Sacre Coeur, Paris, Francia
 El edificio del Parlamento, Budapest, Hungría
 El edificio del Parlamento, Viena, Austria
 De compras en los almecenes de Harrods, Londres, Inglaterra
 Ayuntamiento de estilo gótico de Wroclaw, Polonia
 Río Limmat, Suiza

San Francisco, California

CON DIEZ CAÑONES POR BANDA

Con diez cañones por banda, 
viento en popa a toda vela, 
no corta el mar, sino vuela 
un velero bergantín; 

bajel pirata que llaman, 
por su bravura, el Temido, 
en todo mar conocido 
del uno al otro confín. 

La luna en el mar riela, 
en la lona gime el viento 
y alza en blando movimiento 
olas de plata y azul; 

y va el capitán pirata, 
cantando alegre en la popa, 
Asia a un lado, al otro Europa, 
y allá a su frente Estambul; 

—«Navega velero mío, 
sin temor, 
que ni enemigo navío, 
ni tormenta, ni bonanza, 
tu rumbo a torcer alcanza, 
ni a sujetar tu valor. 


»Veinte presas 
hemos hecho 
a despecho, 
del inglés,
»y han rendido 
sus pendones 
cien naciones 
a mis pies.

»Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad, 
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria la mar. 

»Allá muevan feroz guerra 
ciegos reyes 
por un palmo más de tierra, 
que yo tengo aquí por mío 
cuanto abarca el mar bravío, 
a quien nadie impuso leyes. 


»Y no hay playa 
sea cualquiera, 
ni bandera 
de esplendor,
»que no sienta 
mi derecho 
y dé pecho 
a mi valor.

»Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad, 
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria la mar. 

»A la voz de ¡barco viene! 
es de ver 
cómo vira y se previene 
a todo trapo a escapar: 
que yo soy el rey del mar, 
y mi furia es de temer. 


»En las presas 
yo divido 
lo cogido 
por igual:
»sólo quiero 
por riqueza 
la belleza 
sin rival.

»Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad, 
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria la mar. 

»¡Sentenciado estoy a muerte!; 
yo me río; 
no me abandone la suerte, 
y al mismo que me condena, 
colgaré de alguna entena 
quizá en su propio navío. 


»Y si caigo 
¿qué es la vida? 
Por perdida 
ya la di,
»cuando el yugo 
de un esclavo 
como un bravo 
sacudí.

»Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad, 
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria la mar. 

»Son mi música mejor 
aquilones 
el estrépito y temblor 
de los cables sacudidos, 
del negro mar los bramidos 
y el rugir de mis cañones. 


»Y del trueno 
al son violento, 
y del viento 
al rebramar,
»yo me duermo 
sosegado 
arrullado 
por el mar.

»Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad, 
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria la mar».