sábado, 16 de julio de 2011

SUCESOS

Apuñalada trece veces por intentar salvar la vida de su novio


Maddison Wrixon (The Daily Mail)
Empezó como una película romántica pero ha culminado con una estremecedora escena propia de una de terror. Maddison Wrixon, una adolescente británica que vive en Fuenteventura, ha tenido que presenciar cómo el chico con el que llevaba saliendo dos semanas era asesinado por un hombre que luego le atestó a ella trece puñaladas por interponerse.
Maddison, de 18 años, se encuentra en la unidad de cuidados intensivos, luchando por sobrevivir al brutal ataque que sufrió el martes pasado. Si lo logra, tendrá que hacerlo con el recuerdo de cómo un hombre entró en el apartamento de su novio, un joven canario llamado Cristian Santana Guerra, lo maniató y lo mató a sangre fría delante de sus propios ojos. Ella intentó evitarlo peleándo con el asesino, pero éste la redujo y la apuñaló hasta darla por muerta. Luego se dio a la fuga.
"El apartamento parecía sacado de una película de horror. Maddison parece ser una víctima inocente cuyo único crimen fue intentar salvar a su novio. Ha sido un asesinato brutal", ha asegurado la policía, que llegó a tiempo de llevar a Maddison al hospital para que fuera operada de urgencia. Así, salvaron su vida. "Sé que está sedada pero poco más", ha afirmado Sheila, una amiga suya, desde su casa en Cheshire, Inglaterra.
La policía ha detenido a un joven de 20 años, David Lemes Agoney, principal sospechoso del crimen. Desde el ministerio de Interior español creen que era un amigo de Cristian hasta que una deuda relacionada con la compra de droga les enfrentó.

LA NOTICIA

Encuentra a su madre 40 años después de su desaparición

Grace Kivisto cambió de madre en 1970. Al igual que sus 13 hermanos, perdió a su madre biológica,Lula Cora Hood, cuando ésta se fue de casa tras una disputa familiar y se echó a las calles de Galesburg, Illinois. No volvió nunca. Grace fue adoptada por otra familia, y no supo nada de su madre hasta 1996, cuando la policía encontró el cadáver de una mujer en la zona. Era el punto y final a su historia.
Hasta la semana pasada. Tras quince años de orfandad, Grace volvió a saber de la policía, con unas noticias radicalmente diferentes: habían encontrado a Lula en Florida. Las pruebas de ADN que realizaron en 1996 se hicieron con una tecnología anticuada; dos años más tarde, las repitieron y vieron que el cadáver no podría ser la madre de Grace. Y retomaron la búsqueda.
Así que mientras Grace y sus hermanos celebraban el funeral simbólico de su madre desaparecida, la policía rastreaba por todo el territorio de Estados Unidos a gente que se llamara "Lula Cora" (el apellido, se supone, lo habría cambiado después de 40 años) y que hubiera nacido el mismo día. A principios de año dieron con una mujer de 84 años que vivía en Jacksonville, Florida, y que parecía sufrir los mismos problemas mentales que se le achacaban a la madre de Grace.
"Es un milagro", dice entre lágrimas Collins, la prima de Grace, que ahora recupera a su tía después de 40 años. "Estábamos muy unidos. Espero que vuelva y podamos ser una familia otra vez. Haré todo lo que pueda por ayudarla".
Pero el final feliz de la historia abre otro interrogante: ¿De quién era, entonces, el cadáver que encontraron en 1996 y que pensaron que era de Lula? Eso, dice la policía, sigue siendo un misterio.